Impulso procesal

El impulso procesal es la actividad que hace avanzar el proceso de una etapa a la siguiente hasta la sentencia. En el proceso civil argentino lo ejercen sobre todo las partes, con sus peticiones, aunque el juez también debe evitar la paralización. Si falta durante el plazo legal, la instancia puede caducar.

El impulso procesal responde a una pregunta práctica: quién tiene que mover la causa para que llegue a la sentencia. Cada etapa del proceso necesita un acto que la abra o la cierre, y sin ese acto el expediente se queda quieto.

Quién impulsa el proceso

En el proceso civil, el impulso recae principalmente en las partes, y en especial en quien inició el juicio, que es quien tiene interés en llegar a una sentencia. Pero no es una tarea solo de ellas. El art. 36 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación ordena a los jueces, aun sin requerimiento de parte, tomar medidas tendientes a evitar la paralización del proceso: vencido un plazo, se haya ejercido o no la facultad que corresponda, se pasa a la etapa siguiente y se disponen de oficio las medidas necesarias.

Qué es un acto impulsorio

Un acto impulsorio es el que tiene por efecto hacer avanzar el procedimiento. Puede ser una petición de las partes o una resolución o actuación del juez, del secretario o del oficial primero (art. 311 CPCCN). No todo escrito ni toda providencia cumplen esa condición: lo que define al acto impulsorio es su efecto sobre el trámite, no solo que haya quedado registrado en el expediente.

Impulso procesal y caducidad de instancia

La falta de impulso tiene una consecuencia concreta: si nadie insta el curso del proceso durante el plazo legal, se produce la caducidad de instancia. En el CPCCN ese plazo es de seis meses en primera o única instancia y de tres meses en segunda o tercera instancia y en el juicio sumarísimo, el ejecutivo, las ejecuciones especiales y los incidentes (art. 310), contados desde el último acto impulsorio (art. 311). Cuando hay litisconsorcio, el impulso de uno de los litisconsortes beneficia a los restantes (art. 312).

Cómo no perder de vista el impulso de cada causa

En un estudio con muchas causas, el riesgo no suele estar en desconocer la regla sino en no advertir que un expediente dejó de moverse. Veredicta muestra en Inicio los expedientes sincronizados que llevan días sin actuaciones nuevas y, si activás el aviso de expedientes sin movimiento, te avisa cuando una causa llega a los días que elegiste. Es una alerta para revisarla: si el último acto fue impulsorio o no lo evalúa el abogado.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es el impulso procesal?

Es la actividad que hace avanzar el proceso de una etapa a la siguiente hasta la sentencia. La ejercen sobre todo las partes con sus peticiones, aunque el juez también debe evitar la paralización del proceso. Si falta durante el plazo legal, la instancia puede caducar.

¿Quién tiene la carga del impulso procesal?

Principalmente las partes, y en especial quien promovió el juicio. El juez también debe tomar medidas para evitar la paralización del proceso (art. 36 CPCCN), y el código fija los casos en que la caducidad no se produce, por ejemplo cuando la demora en dictar una resolución es imputable al tribunal (art. 313).

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